Un atelier gráfico donde el bosque se vuelve papel
Hada Pura trabaja en Buenos Aires con dos oficios que se cruzan todo el tiempo: la ilustración botánica de fantasía y la encuadernación artesanal. De ahí salen cuadernos de tapa dura cosidos a mano, láminas A4, separadores de libros y kits de sellos de goma con motivos de bosque. También hay talleres cortos de acuarela y caligrafía para principiantes, los sábados, en Palermo.
La consecuencia práctica es sencilla: nada se resuelve en serie. Cada libreta se arma por separado, con papel de 90 g y costura japonesa que queda a la vista en el lomo, y admite variaciones en el color de la guarda. Las guardas interiores llevan hadas, helechos y setas dibujados a tinta y lavados de acuarela con textura de grano, para que el cuaderno se abra plano al escribir o al bocetar.