El proceso queda a la vista
La costura japonesa visible y la tapa dura no se resuelven al final: se definen al principio, junto con el papel de 90 g y el color de la guarda. Cada encuadernación se arma por separado, así que las variaciones de tono o de dibujo se explican antes de empezar y no aparecen como sorpresa al entregar.